EN LOS PUEBLOS FUMIGADOS EL 30% DE LAS MUERTES SON POR CÁNCER

12.06.2012 19:15

 

 
19 de Mayo de 2012 
FUENTE: TIEMPO ARGENTINO (Gracias a Susana Vázquez que nos envió este material)
Sociedad
19.05.2012 | Responsabilizan al uso de agrotóxicos como el glifosato 
En los pueblos fumigados, el 30% de las muertes son por cáncer
La red de médicos que trabajan en las zonas sojeras aseguran que cambió el patrón de enfermedades. La tasa de abortos espontáneos llega al 19 por ciento. Afirman que aumentan la infertilidad y los nacimientos con malformaciones.
Por: Clarisa Ercolano 
 
Después de 15 años de fumigaciones sistemáticas, los equipos de salud de estos pueblos detectan un cambio en el patrón de enfermedades: “Los problemas respiratorios son mucho más frecuentes y vinculados a las aplicaciones, igual que las dermatitis crónicas; de la misma manera, los pacientes epilépticos convulsionan mucho más frecuentemente en época de fumigación, son más frecuentes la depresión y los trastornos inmunitarios. Se registran altas tasas de abortos espontáneos (hasta del 19%) y aumentó notablemente las consultas por infertilidad en varones y mujeres. Los rebaños de cabras de los campesinos y originarios registran, en algunas zonas, hasta un 100% de abortos vinculados a la exposición con pesticidas. Se detecta también un aumento de trastornos tiroideos y de diabetes. Cada vez nacen más niños con malformaciones, especialmente si los primeros meses del embarazo coinciden con la época de fumigaciones”, señala un informe de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados. Son poblaciones de La Pampa, Salta, Jujuy, San Luis y Catamarca y casi en su totalidad en Chaco, Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Corrientes y Entre Ríos.
Los pueblos fumigados también presentan un cambio en sus causas de muerte. “Según los datos de los registros civiles a los que hemos podido acceder, encontramos que más del 30% de las personas que mueren en estos pueblos fallecen por cáncer, mientras que en todo el país ese porcentaje es menor a 20%”, consigna el trabajo firmado por el doctor Medardo Avila Vázquez.
En el informe señalan que en los últimos diez años, la frontera agrícola se ha expandido casi en un 60 por ciento. En ese marco, se aplican cantidades cada vez mayores de agroquímicos en un territorio donde conviven con los cultivos transgénicos más de 12 millones de personas. La abogada ambientalista Graciela Gómez viene recopilando evidencia para alertar sobre el uso irracional de los agroquímicos y registró algunos casos que además patrocinó. En esas fotos puede verse un camión transportando cereales al puerto, en los peajes y en cualquier lugar de la ruta, donde paran y realizan el “voquilleo”, que es sacar la tapa donde ponen las pastillas de fosfinas para que no sean encontradas en la descarga del puerto. “Convierten al conductor en un cómplice más de las cerealeras que cuando uno de los camioneros muere, jamás se hacen cargo de ello”, señala la letrada.
LA LUCHA DE ARECO. “Los vecinos de Areco comenzaron la lucha  en el 2000”, dice Carlos Villar a Tiempo Argentino. “Todas sus casas lindan con una empresa de fertilizantes y agroquímicos. Luego supimos que teníamos al lado de nuestras casas  no solamente ruidos y polvillo impregnado de agroquímicos, entonces juntamos testimonios, en dos días hicimos una encuesta de 50 personas, de las cuales 40 presentaban algún tipo de patología: dolores de cabeza, tos, cuadros de alergia, broncoespasmos y otros males que fue presentada Acción Social, entregada luego al director Salud.” A Carlos y a los vecinos jamás les llegó una respuesta. Hicieron una denuncia penal y civil, y lograron una clausura de 25 días.
“En el término de dos años han fallecido en Areco diez personas de distintos tipos de cáncer, problemas de tiroides, quistes, próstata, cáncer de mamas y páncreas,  en un radio de 200 metros a las cerealeras, otras han sido tratadas o operadas actualmente de las mismas patología, incluso el mismo denunciante Carlos Villar es una de las víctimas operadas”, describe Gómez y agrega que “uno de los casos que más me impactó del viaje es el de Pedro Héctor Heredia. Tenía 53 años, falleció el 12 de febrero de 2009 en San Antonio de Areco. El hombre trabajó en el campo con máquinas cosechadoras. Comenzó con descomposturas y dolores. Finalmente le diagnosticaron ‘vasculitis por agroquímicos’. La misma muerte de Néstor Vargas de Vera, Santa Fe,  y el sufrimiento actual de Fabián Tomasi en Basavilbaso, Entre Ríos, desidia del empleador a la que los jueces hacen vista gorda.”
En Areco, la cerealera Granel ya fue clausurada. El intendente Francisco Durañona anunció en una conferencia el 16 de febrero pasado la inminente sanción de una ordenanza con la “Prohibición total de la fumigación aérea en Areco” que estaría pronta a sancionarse. Todavía no hay ordenanza.
Otro vecino de Areco recientemente fallecido es Juan Carlos Fernández. El 2 de abril, a la edad de 59 años, el “Gallego” como le decían, dijo adiós. Días antes tenía que ir a la radio para hacer una entrevista con otros afectados y hablar de su insuficiencia respiratoria y su posible viaje a Córdoba a tratarse con profesionales sobre agroquímicos, que había ofrecido contactar la doctora Gómez los últimos días de marzo. Nunca llegó a la radio, se limitó a escuchar a los vecinos hablando de la contaminación y envió su último SMS a la radio: “¡Viva la soja, muera el hombre!”
 
https://tiempo.infonews.com/2012/05/19/sociedad-76024-en-los-pueblos-fumigados-el-30-de-las-muertes-son-por-cancer.php
 

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